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La restauración de una masía: entre tradición y modernidad

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Una de las construcciones históricas más representativas del territorio catalán son las masías.

Estas edificaciones tienen su origen en las villas romanas, conjuntos arquitectónicos rurales que constituyen centros de explotación agrícola y ganadera.

La masía adquiere una especial importancia a partir del siglo XVI, con la emancipación de los agricultores, pues en la anterior estructura feudal no había explotaciones privadas de tierra.

Se trataba de propiedades familiares diseñadas como una completa unidad de producción. Comprendía tanto el cultivo de productos agrícolas, el cuidado de animales, la explotación del bosque o río circundante, la producción de aceite, vino u otros productos naturales e, incluso, una pequeña producción artesana.

 

Las masías en la actualidad

Hoy en día las estas construcciones han perdido su función original, y esto ha provocado que las masías hayan corrido una suerte dispar.

Muchas fueron abandonadas cuando la economía se volvió eminentemente urbana y la tradición familiar que enraizaba a los herederos al mas se cortó. Estos cambios convirtieron, en el mejor de los casos, a las masías en refugios vacacionales de la familia y, en el peor, supusieron el abandono y consiguiente deterioro de estas construcciones.

 

La recuperación del esplendor de las masías

Pero en los últimos tiempos estas edificaciones se han puesto en valor. Han sido sometidas a importantes procesos de restauración que han sabido sacar el máximo partido a las masías vertebrando tradición y modernidad, y manteniendo su característico toque rústico.

El respeto a los elementos arquitectónicos originales y al entorno natural que los envuelve es la máxima que siguen este tipo de intervenciones que, además, incorporan todas las comodidades que ofrecen los avances técnicos y las excelencias de un estilo de vanguardia.

El producto de dichas intervenciones son unas masías que mantienen todo el encanto rural, su valor como patrimonio histórico y añaden el máximo confort para darles usos vacacionales, como centro de reuniones o de celebración de eventos.

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